domingo 7 de agosto de 2011

¡Hay que cambiar!

Mientras que aun estamos perdidos en nuestros miedos, ya hay signos de que el mundo está enfermo. Tiene fiebre y está delirando.

Hoy en día estamos asustados por las primas de riesgo y por los comentarios de las agencias de calificación, que ponen y quitan aes según en dónde suple el viento. Las mismas agencias que declararon como producto triple A-petecible las subprime. Aquellas que ahora dejan a EE.UU., Italia y España desnudos ante un verano caluroso.

Hay sequías. En Somalia ya han fallecido veintinueve mil niños en tres meses y la ONU declara que su hambruna durará hasta diciembre.

Hay hambre hasta en los países desarrollados. En Europa occidental, en lugar de gritar que queremos otro sistema productivo, no sabemos como reaccionar si los “especuladores” no revientan nuestras economías. Aceptamos panaceas económicas de macro-infraestructuras que dejarán las cosas aun peor.

Para solventar el incremento de la pobreza: los directivos del Ibex35 se suben sus sueldos y los beneficios de las empresas se quedan en paraísos fiscales. Los estados no suben los impuestos a los que más tienen, pero a los muertos de hambre les quitan derechos y esperanza. Ni siquiera pueden saldar su deuda con los bancos una vez que han sido desalojados.

Pedimos cambios en el sistema electoral, pero no exigimos que acaben con las campañas de desprestigio del uno contra el otro. Dejándonos confundidos, sin capacidad para demandar programas claros, detallados y públicos. Sin que podamos seguir su desarrollo y cumplimiento.

En cambio, demandamos que nos limpien las playas de la posidonia oceánica -esa fanerómas marina que protege nuestro litoral- porque su olor o aspecto quizás nos sea molesto –pese a ser natural- mientras que sí dejamos las latas y colillas esparcidas por la arena. ¿Hemos llegado a lo paradójico?: lo natural nos parece basura y lo artificial no.

Hay carencia de sentido común y una gran necesidad de estabilidad.

¿Dónde encontraremos la lucidez para reaccionar? Quizás no aceptando más.

Hasta aquí hemos llegado. ¡Ahora digamos basta!

Pretendamos, exijamos, demandemos, reclamemos, pidamos ……. ¡Cambiemos para que el mundo cambie!

miércoles 20 de julio de 2011

La historia... de la marmota.

Es como una condena.

Por un inexorable mecanismo aberrado: los años pasan, las estacione se alternan y las cosas se repiten en un sistema circular del cual parece que no sepamos escapar. A la manera de Bill Murray en Groundhog Day, sobrellevamos la obligación de vivir y revivir el mismo día hasta la extenuación.

La austeridad hoy no es un mero instrumento de política económica al que se deba recurrir con la finalidad de superar a una dificultad temporal, coyuntural, y consentir así la recuperación y recobro de viejos mecanismos económicos y sociales (…)

(…) la austeridad es el medio para erradicar la raíz del sistema y sentar las bases de superación de un sistema en plena crisis estructural, una crisis no coyuntural, de aquel sistema que se identifica con el derroche y el despilfarro, la exaltación de los egocentrismos e individualismos desenfrenados, del consumismo sin sentido. Austeridad significa rigor, eficiencia, seriedad y justicia: es decir todo lo contrario de lo que hemos conocido hasta hoy y que nos ha llevado a esta gravísima crisis (…)

Estas palabras no son mías, y tampoco son un extracto de un discurso de hoy, ni de ayer, ni de anteayer. Tenemos que viajar en el tiempo, hacer un viaje hacia un pasado de hace casi treinta y cinco años. Ésta disertación, sobre la necesidad de austeridad y honestidad frente a la crisis sistemática que fagocita nuestra sociedad, se la debemos a Enrico Berlinguer (secretario del PCI italiano fallecido en 1984). Fue parte de un discurso, que dio en el Teatro Eliseo, durante la convención de los intelectuales, en el que Berlinguer reclamó un esfuerzo de rigor y austeridad, con el fin de alcanzar un desarrollo equilibrado a nivel sociocultural y ambiental.

Las palabras de este tratado sobre austeridad, que en España retomó Anguita, casi dan miedo si se considera su actualidad: corrupción, consumismo, mala gestión de los recursos primarios, poco o ningún equilibrio social, crisis del sistema capitalista… éste era el panorama.

¿Cómo es posible que todavía hoy nos encontremos en la misma situación de hace unas décadas?

Berlinguer, en una entrevista del 1981 a Eugenio Scalfari, dejó otras palabras sobre la cuestión moral que aun suenan vigentes y dramáticamente vivas en 2011.

(…) Ios partidos han ocupado el Estado y todas sus instituciones, partiendo del gobierno. Han ocupado los entes locales, los entidades públicas, los bancos, las empresas públicas, los institutos culturales, los hospitales, las universidad, las televisiones, algunos periódicos (…)

(…) Ios partidos de hoy son primariamente maquinas de poder y de clientelismo: con escaso o mistificado conocimiento de la vida, de los problemas de la sociedad y de su gente, sin ideas o ideales, con programas excasos y ofuscados, sin sentimiento ni pasión cívica. Gestionando intereses disparados, contradictorios o sin relación alguna con las exigencias y necesidades humanas emergentes, e incluso retorcidos, sin velar por el bien común (…)

Es angustioso ver que la historia se repite. Y me pregunto ¿Cambiará esta vez algo? Ya son años que el sistema capitalista viene envenenando y entorpeciendo las acciones de mejora que algunos plantean. En estos años, al menos parte de la sociedad se ha dado cuenta de que hay necesidad de algo más que la mera liberalización de transacciones económicas, de que un falso crecimiento ha conllevado a la perdida de riquezas: moral, ética, social y cultural. ¿Quizás hemos confundido el progreso con el desarrollo económico? ¿Hemos hipotecado nuestro futuro a los mercados? ¿Podremos librarnos de esta cadena? ¿Será posible bloquear un sistema enfermizo que continúa deteriorándose en un movimiento perpetuo ?

De verdad espero que haya llegado el tiempo de los cambios. Tengo la esperanza de que el aire que se está moviendo desde las costas del norte de África hasta las conciencias europeas sea un viento nuevo.

Anhelo que prospere un crecimiento del saber y del amor por saber, porque la renovación de los instrumentos de saber, de la producción de cultura y de las instituciones culturales, sean promotoras de la mejora y renovación de la sociedad. Enrico Berlinguer. Conclusiones de la convención de los intelectuales. Roma, Teatro Eliseo, 15 de enero de 1977.

martes 14 de junio de 2011

Un SÍ que quiere decir NO

Ayer en Italia por la segunda vez se ha dicho que NO a las nucleares.

La primera vez fue hace casi un cuarto de siglo, exactamente el 10 de noviembre de 1987, cuando aun Chernobyl estaba en el aire y la sangre aun hervía se votó con un 81% que SÍ para decir NO.

Deberían saber que el arte Italiano llega a todos lados y la seducción torticera es un don que poseen hasta los organizadores de referéndum, con el permiso de la ley naturalmente.

Desde hace un tiempo es costumbre, por lo menos en Italia -cada referencia es del todo casual-, enrollar al personal proponiéndole cuestiones al revés. Es decir, en lugar de exponer a los ciudadanos un referéndum constitutivo o de ratificación, en el que con el SÍ se apruebe un precepto y con el NO se exprese el rechazo a tal dictamen, la formulación de las consultas es un poco más compleja. Se realiza un sufragio de tipo abrogativo en el que el efecto jurídico resultante sea la cancelación de una determinada disposición, por lo que hay que votar Sí cuando no se acepta la ley y NO cuando se admite. ¡Señores y señoras este es el trabalenguas de los gobernantes!: “SÍ quiere decir NO y NO quiere decir que SÍ”.

De todas maneras, los italianos no se habían dado cuenta de que lo votado en 1987 había expirado hasta que el gobierno así lo decidió “El referéndum en el que un 81% de los votantes habían dicho que SÍ (para decir que NO) ya no tiene validez”. Los impávidos –permítaseme la licencia poética- en un caluroso agosto de 2008 aprobaron una ley en relación con las nucleares bajo el nombre: “Disposiciones urgentes para el desarrollo económico, la simplificación, la competitividad, la estabilidad de las finazas públicas y la perecuación tributaria” y en su art. 7, apdo. 1, letra d se cita “la realización en el territorio nacional de plantas de producción de energía nuclear”. El partido de la Italia dei Valori (IdV) propuso en este junio de 2011 supeditar la cuestión a lo decidido democráticamente por los ciudadanos a través de otro referéndum.

Así ha sido como en Italia entre el 12 y 13 de junio se ha vuelto a votar -nuevamente- sobre la proliferación nuclear a 25 años de Chernobyl y a los pocos meses del similar accidente en Fukushima. El Partito della Libertà (PDL) -el brazo político de Mr. B.- ha intentado intervenir en el resultado enviando el mensaje a los cuidadnos para no ir a votar, pues si no se alcanzase el quórum con un 50% +1 de los votantes el multi-referéndum no tendrá validez. Supongo que Mr. B. estaría mucho más preocupado por el otro resultado contemporáneo planteado: el relativo al legítimo impedimento que avalaría a determinados cargos políticos para no poder ser juzgados mientras desempeñan sus “obligaciones” ¡¿Estamos ante una ley ad personam!?.

Afortunadamente el 95% de los votantes (con un 57% de afluencia) no se han creído las insidias de los encantadores de serpientes y han dicho:

  • - que SÍ que NO quieren centrales nucleares,
  • - que SÍ que NO quieren la privatización del agua
  • - que SÍ que NO quieren el legítimo impedimento a juzgar los delitos de los gobernantes

Veamos qué estudiarán ahora para volver a plantearlo.

miércoles 27 de abril de 2011

Cuando Chernobyl llegó a Italia

Recuerdo el periodo en el que mi madre estaba particularmente cansada, nerviosa y con problemas respiratorios. Había empezado a trabajar, desde hacía pocos cursos, en una escuela de Génova (Italia). Parecían las típicas dolencias de la edad a las que todos prestamos poca atención. No obstante su buen físico el tiempo pasa y nada podía hacer prever lo que en realidad serían estos extraños malestares que le estaban haciendo vivir todo de manera más grave. Era primavera cuando, debido a evidencias obvias, se tuvo que abandonar la idea del paso de los años. Tras charlar con una amiga suya se autoconvenció para reservar una visita médica al endocrinólogo. Así entramos en el mágico mundo de la Tiroiditis de Hashimoto: una enfermedad autoinmune, lo que quiere decir que la misma glándula de la tiroides produce anticuerpos que atacan los órganos y tejidos del propio enfermo que los produce, creando un ciclo de autodestrucción que conlleva a depender por toda la vida de la ingesta de una pastilla.

Recuerdo además un informe, no obstante mi joven edad ya era socia de Greenpeace, en el que se evidenciaban considerables e injustificados niveles de radionucleotidios de cesio y yodo en suelos de Roma. En aquel texto se describía el trayecto que las nubes radioactivas recorren, hasta rodear varias veces el globo.

Recuerdo, las imágenes del telediario de hace 25 años. Recuerdo, el documental sobre el atolón de Mururoa y los experimentos nucleares franceses. Recuerdo, de manera más nítida y reciente, los informes, antes ocultados, sobre los efectos de Chernobyl: los cánceres, los problemas de tiroides, las leucemias, las deformaciones…

Revivo hoy el miedo de una nueva Chernobyl, aunque si los Gobernantes decidan incrementar el nivel de riesgo nuclear a 8 para permitir a Japón decir que su desastre en Fukushima a nivel 7 no se acerca a aquel de la antigua URSS.

Nos cuentan que para mantener nuestro nivel de vida es necesaria una fuente de energía que sea lo suficientemente fuerte para dar sustento a tantos millones que somos y al gasto que creamos. Con un enorme asombro me he encontrado incluso con las afirmaciones de James Lovelock, gurú de la ecología y padre de la hipótesis Gaia, sobre la necesidades de la energía nuclear para poder reubicar el mundo ante su dependencia del petróleo.

Personalmente no discuto el hecho de la naturalidad de la energía nuclear, hay radioactividad en el interior de la Tierra, el problema es como utilizarla, como almacenarla y dónde y cómo alojar los residuos. Creo, como Lovelock, que una mezcla de fuentes de energía será la adecuada para el futuro, lo que no comparto con él es que entre estas se encuentre la nuclear.

Digo NO a las nucleares; porque aunque viviendo a más de 2.000 Km. de distancia sí pueden afectarnos problemas graves a la tiroides; porque debido a un error humano han perdido la vida centenares de miles de personas; porque no obstante hayan pasados 25 años todavía hay peligro de aquello. Quizás si lo único que nos queda para mantener el nivel de vida y de consumo que llevamos sea la energía nuclear ¿Por qué no pensar en reducir nuestro dispendio y evitar ciertos gastos?

domingo 17 de abril de 2011

El siglo de los endeudados

Micro y macro créditos nos perturban, excepto a unos pocos que los hacen enriquecer. Vivimos atados a deudas, pidiendo créditos para saldar otros, creando las cadenas invisibles de la nueva esclavitud: la de los condenados al endeudamiento perpetuo. Esta nueva raza que hemos creado no tiene poder, no tiene voz y no tiene posibilidad de reacción alguna. Dando como resultando al trabajador explotado perfecto, un ciudadano que intercambia derechos con posibilidad de pagarlos a plazos.

Retenidos en un infinito juego de prestamos e intereses, en lugar de salir de situaciones de pobreza o inestabilidad para alcanzar el progreso socio cultural, caen en espejismos laberínticos sinfín.

En los países más desarrollados estamos atrapados en un sistema que nos encadena a falsas necesidades. Al sueño de un futuro mejor que pase por una rápida estabilidad en los países “subdesarrollados”. En lugar de estudiar nuevos sistemas económicos más sostenibles, nos hundimos en la más profunda pobreza a golpe de créditos en los que los únicos que salen ganadores, como siempre, son los especuladores.

En los años noventa parecía que una nueva panacea pudiera sacar de la pobreza a las poblaciones de los países en desarrollo: los microcréditos. Quien instituyó el sistema de financiación a los pobre fue el Grameen Bank, fundado por el premio Nobel de la Paz 2006 Muhammad Yunus. El Sr. Yunus fue apoyado por políticos (entre sus incondicionales estaba la familia presidencial Clinton), el mundo de las finanzas y ciertas multinacionales. Pero obviamente también tuvo y sigue teniendo sus detractores. Estudiosos y expertos en ámbitos de economía y cooperación al desarrollo que trabajan codo a codo con algunas ONGs en las poblaciones más indigentes. La principal acusación que se le hace a este sistema es la de agravar los pequeños préstamos con intereses muy elevados, provocando un endeudamiento sempiterno a la hora de para pagar los plazo. En algunos casos se ha informado de llegar a sufrir amenazas por no poder devolver el dinero prestado a tiempo, así como se multiplican las familias arruinadas que han pasado desde la pobreza a la indigencia más absoluta debido a unos pagos imposibles de mantener.

Existen trabajos de periodismo de investigación en los que se evidencia la poca eficacia en la eliminación de la pobreza mediante microcréditos y en contraposición una gran eficiencia al permitir la especulación a través de los mismos.

Hoy en día estamos tan acostumbrados al concepto de deuda que nacemos con una mochila: la deuda estatal que nos toca a cada uno. A ésta adjuntamos nuestra deuda personal, cuando no tengamos también qué contar con la deuda de las CC. AA. y/o aquella Europea. Y aun se podría agravar la situación si se nos ocurriese refinanciar nuestras propias deudas… síntomas de un sistema aberrado.

Estamos tanto acostumbrados a hipotecarnos que por ejemplo en España como solución a los impagos de las administraciones publicas proponen endeudarse con sistemas ICO y sin protestar nos colocamos otra mochila más. El sistema es perfecto pues el banco gana con los intereses, la administración no paga y menos aun se responsabiliza y el pobre que esperaba su cobro, sigue esperándolo mientras como premio tiene que pagar los intereses producidos por el préstamo contraído.

La solución para eliminar la pobreza y lograr un estatus de bienestar equo y solidario no puede pasar siempre por el endeudamiento. Mas bien tendremos que estudiar sistemas constructivos y alternativos de crecimiento social, fomentar la capacidad crítica para conseguir una sociedad madura capaz de diferenciar las necesidades reales de aquellas consumistas y conseguir romper con los sistemas plutocráticos…

Cada uno tiene en su mano la posibilidad de cambiar las cosas, en cada acción, en cada acto, en cada pensamiento. Si quieres un cambio ¡Cambia!

miércoles 6 de abril de 2011

La educación ambiental agonizante

Seguramente no sea fácil empezar a teñir este folio blanco, y no será por la falta de argumentos a tratar. Al contrario, podemos dar vueltas al globo desde Fukushima hasta el sur de Europa hablando de ambiente y del cambio que acontece. La crisis está afectando para bien o para mal a nuestro planeta. Se incrementa el ahorro forzado y se recortan los recursos mientras la sostenibilidad se corrompe por la sobreexplotación verbal y su poca aplicación real.

Centrémonos en la Región de Murcia, que con la falta de liquidez de su Comunidad Autónoma ha conllevado un notable golpe a la educación ambiental en esta primera semana de abril y sin fecha de normalización.

Por una tragicómica conjunción de los astros, el viernes 1 de abril día de los inocentes o de los tontos para casi todo occidente, han cerrado sin bromear lo más mínimo todos los puntos de información de los espacios naturales distribuidos por la región. Un cierre que no se deja descubrir por Internet, sino en una parcial verdad como advierten desde Educanaturam. Han declarado una clausura temporal, aunque los rumores defienden la hipótesis de una reapertura proforma -durante las próximas elecciones- con la sucesiva terminación a tiempo indeterminado a partir del 23 de mayo de este año.

Prosiguiendo con el primer mes de la primavera, también hemos comenzado con otra mala noticia: finaliza ‘Descubre tu entorno’, el programa de educación ambiental del ayuntamiento de Molina de Segura que tras quince años de excelente trabajo -con sus técnicos por colegios y colectivos para dar a conocer la huerta, los paisajes, la energía, el agua, etc.- muere. Cosas al parecer sin importancia hoy en día.

Seguramente serán aun muchas más las victimas del derroche, de la explotación, de la corrupción y de la gestión improvisada que nuestros administradores dejarán caer. Nos es casual que el medio ambiente, la educación y la cultura sean los sacrificios previos para satisfacer temporalmente al dios Dinero.

Ahora nos toca esperar, rezar a la virgen de turno y si nos damos cuenta, cuándo nos demos cuenta, ACTUAR.

lunes 10 de enero de 2011

My zero waste, marca la diferencia en el 2011

Año nuevo vida nueva, por lo menos así debería ser después de un año tan negro social, económica y medioambientalmente hablando.

Un nuevo aire de positivismo irá colmando este blog para transformar un 2011 de precariedad en una activa acción para la verdadera sostenibilidad social, cultural y medio ambiental. Obviamente, para cultivar siempre un poco de sano egocentrismo iré poniendo pimienta y sal a cada asunto. Siguiendo el compromiso de think positive! mi primera entrada de esta nueva década será como un buen propósito para el año que acaba de empezar.

¿Se puede llegar a producir una única bolsa de basura durante 365 días? Sí, sí has entendido muy bien: 1 sola bolsa en todo 1 año. Gracias a Mr & Mrs Green sabemos que hay quien puede lograr un reto tan grande y providencial para el planeta “un único saco de residuos durante un año entero de actividad familiar”. El señor y la señora Green son en realidad Richard y Rachelle más Verona Strauss una familia de tres -madre, padre y niña- que han alcanzado a reciclar todo, y cuando digo todo es de verdaderamente TODO.

En su web myzerowaste.com facilitan consejos y trucos para conseguir el ciclo completo de las tres erres -reutilización, reducción y reciclaje– cada miércoles publican una lista de los residuos creados durante la semana precedente, experiencias propias y metodologías, además es posible pedirles ayuda o consejos sobre cómo hacer. Esta pareja nos comenta en basura cero:

El objetivo general de my zero waste es ayudar a reducir la cantidad de residuos que se produce en los hogares y que se envían a los vertederos. En la web se demuestra a diario CÓMO estamos reduciendo nuestros propios residuos, poniendo de relieve las dificultades encontradas, así como nuestros errores y éxitos”.

Esta aventura extraordinaria empezó en 2008 "Un día vimos un programa de televisión acerca del impacto en el ecosistema marino causado por la contaminación del material plástico. Así que decidimos dejar de usar bolsas de plástico para nuestras compras” comenta Rachelle. No obstante las dificultades iniciales de adaptarse y acostumbrarse a la reducción y al reciclaje, se pusieron unas pautas graduales durante los tres primeros años. “Nuestra meta personal en 2008 fue reducir los residuos en la cantidad y medida posible. En 2009 nuestro objetivo fue rellenar un sólo cubo de basura durante el año. Y en el 2010 nuestro objetivo ha sido generar cero residuos.”

Siempre según Rachelle "Reciclar es más simple de lo que uno se imagina, no cuesta nada y al contrario permite ahorrar, además si todo el mundo lo hiciese esto sería una gran mejora para la salud del planeta".

Ahora bien, lograr el resultado de los Green va ser muy, pero muy difícil. Aunque esto no debería ser una autolimitación para lanzarse ante un nuevo reto en el recién estrenado año, podría ser muy divertido ingeniárselas para ahorrar y cuando no quede más remedio consumir materiales reciclados y/o reciclables, envases retornables, productos ecológicos y/o a kilómetro cero, en definitiva conseguir: Reutilizar, Reducir y Reciclar, cómo no ¿Te atreves?