jueves 23 de septiembre de 2010

Cuando no se tiene nada que esconder

El 23 de septiembre de 2009, en Italia nacía un nuevo periódico llamado Il Fatto Quotidiano. No es un periódico como la mayoría y esto se deduce inmediatamente leyendo su subtituloNon riceve alcun finaziamento publico” (No recibe subvención publica alguna). ¡Qué gustazo leer esto en prensa escrita!.

Éste periódico se emancipa, y al contrario de la mayoría de los mass media, no crea una dependencia directa entre el poder económico y sus artículos publicados y/u opiniones -cada una de ellas legitima aunque todas discutibles y presumiblemente libres de pecado por no estar subvencionadas-. ¡Cómo si esto fuera poco!.

Ayer, para celebrar su primer año de vida la redacción invitó todos los internautas en streaming para asistir a un día dentro de las noticias. De perfecta voyeur pude presenciar: la reunión de la mañana con sus ideas y selecciones para el día después, un tour por la redacción y el cierre del periódico antes de que las maquinas rotativas hicieran su trabajo. Una divertida e insólita manera de conocer el trabajo diario de la información.

¿Cuánto periódicos pueden enorgullecerse, hoy en día, por no tener nada qué esconder?. La desinformación es imperante y para nuestra mala suerte, todos los continentes lo sufren y ningún país se libra. La información se manipula, se omite, se “vende” en publi-reportaje como si fueran informes o artículos de investigación. Sin tener en cuenta obviamente con la lamentable situación de aquellas noticias inventadas de píe a cabo o el linchamiento mediático de personajes u organismos generalmente incómodos. Por ejemplo, actualmente en Italia hay algún director de periódico investigado por generar falsedades.

La información controlada crea una sociedad ciega, débil y acrítica, nos desestabiliza haciéndonos incapaces de reaccionar, contestar y conocer la realidad. La prensa es una arma política y social por esto que desde su nacimiento gobiernos de derecha e izquierda la han utilizado, pero… Hoy en día existe un pero, el de las redes sociales, los blogs, las voces de quien quiera expresarse –abusando incluso del anonimato- y entre todo este “ruido informativo” es necesario discernir. Escuchar todo lo audible, compararlo, elaborarlo y catalogarlo. Es tarea del lector no someterse a la información, consiguiendo ser parte activa para construir una sociedad más libre, critica y capaz de escuchar todas las ideas para poder construirse la suya propia.

Así pues, nos queda conectarnos en Internet y buscar… aquellos periódicos que rechazan ser subvencionados, a los periodistas que nos informan con profesionalidad, a los opinionistas libres. La libertad de expresión es una conquista celebrada que ahora muchos hombres quieren prostrar ante el dios dinero y ésta es demasiado importante para perderla sin más.

Buon compleanno a Il Fatto! …y que cumpla mucho años más.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada