martes 28 de septiembre de 2010

Limpiando Portman

El sábado pasado (25/09) estuve en Portman respondiendo a la convocatoria llamada 'Save the Beach' para limpiar la costa murciana. El proyecto, esponsorizado por la compañía mexicana de la cerveza Corona (Coronita en España, ya que la Familia Real ejerce una exclusividad sobre el término Corona), se propone preservar las playas europeas gracias a las candidaturas y sucesivas votaciones de los internautas a través de Facebook. En 2010 la Bahía de Portman fue la elegida con el 36,95% de votos para la eliminación de residuos de cualquier naturaleza.

La Bahía de Portman tiene una triste historia, pues la cuenca minera de La Unión ha sido explotada mediante la construcción de pozos y galerías para la extracción de minerales como plomo, zinc y plata entre otros, dejando abundantes restos de estériles que han ido formando balsas. Muchos años de presión social por la asociación de vecinos de Portman y el apoyo institucional (a veces fluctuante) permitieron la aprobación de las Directrices de Ordenación del Territorio de Portman y de la Sierra Minera en 1995, las cuales contemplaban un planteamiento de regeneración de la bahía. Varias propuestas y proyectos de diferentes organismo públicos y privados se han sugerido hasta hoy, aunque aún ninguno ha encontrado el empuje final para su puesta en marcha (primariamente por falta de financiación).

Esta problemática, especifica de la zona, causó un momento polémico durante la jornada que nos ocupa. La cual fue súbitamente silenciada por la organización del evento, comunicándonos que el día no trataba de hacer conocer la historia de la bahía más bien de concienciar al personal sobre la limpieza de la playa. ¿Qué puedo decir? que todos los puntos de vista son respetables, aunque creo que el dar a conocer una situación medio ambiental desastrosa, evitando caer en la pura polémica política -que sí habría estado fuera de lugar- encajaba perfectamente con la idea planteada.

De todos modos, la idea de Save the Beach fue grandiosa. La llamada atrajo gente que normalmente no se apunta a actividades para la protección del medio natural, o mejor dicho la cautivó. Además de los tradicionales a estos acontecimientos, al personal menos usual, en Portman se pudo ver mucha gente ¡500 personas! (según la organización) con ganas de trabajar para la protección del litoral y de pasar la tarde con una buena cerveza en la mano y escuchando la música del comprometido flamenco Antuan -ligado a las acciones de la asociación de los vecinos de Portman.

Personalmente, el único fallo que encontré fue la organización. La compañía mexicana dejó el programa y la puesta en marcha de la acción en mano de una empresa de comunicación (poco o nada acostumbrada a eventos eco-sostenibles). La organización no estuvo a la altura de las expectativas: pusieron un sitio para los guays con palmeritas de plástico y 4-5 puffs estilo discoteca de Ibiza en la arena, contendores para la basura no diferenciada pero con el logo de la marca, camisetas siempre con su logo pero no de algodón orgánico, un bocadillo -a compartir, ya que no previeron bien los cálculos de asistencia- con únicamente unas pocas lonchas de salchichón o queso -no estaría mal considerar los vegetarianos que ya empiezan ser un grupo de población importante- y cada uno en una bolsa de puro plástico, botellín de agua de 33 cl. y no regional (es decir de kilómetro cero para reducir los impactos y las emisiones de CO2) y lo más paradójico ¡Se quedaron sin limón en Murcia!, para no creérselo.

Lo que quiero dar a entender, es que la gente que normalmente se apunta en acciones de esta tipología o los “concienciados” que quieren pasar una tarde haciendo algo por el ambiente disfrutando de una buena "fiesta", tienen exigencias y seguramente pretenderían separar los residuos por su naturaleza, tener avituallamiento suficiente y un simple toldo para proteger desde el sol de las tres durante la barbacoa o en los momentos de descanso, en lugar de un escenario improvisado falso.

En conclusión, el cuidado de las costas, el compromiso de las grandes empresas, la concienciación y el esfuerzo que anima al personal a ser responsable con el entorno, unir la conservación ambiental y el divertimento está fenomenal. Pero puede perderse todo en la nada con una organización no apta. Hoy en día hay muchísimas empresas, ONGs, asociaciones y grupos de ciudadanos que trabajan en la realización de eventos medioambientalmente sostenibles y capacitados al mismo tiempo de realizar acciones de comunicación capaces.

El marketing verde es un modo de ser y de pensar no es solo una acción de ventas.

1 comentarios:

  1. Tras recibir un comentario -que me envió el encargado de la empresa que hizo la organización del evento- me he comprometido a escribir un aclaración a mi entrada:

    Al comienzo de la jornada hubo un momento tenso en el que la asociación de vecinos de Portman exhibió su Manifiesto de revindicación sobre la regeneración y recuperación de la bahía.
    Debido a la polémica que el séquito de la Alcaldía creó ante dicha incómoda visión, el cartel en cuestión tubo que ser escondido por "imperativo legal".

    Sin entrar en dicha lamentable situación, la Organización me ha pedido que indique que no fueron ellos quienes decidieron esconder dicho cartel.

    Pero, ¡Tampoco Pontius Pilatus crucificó a nadie!

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